Civismo Digital

Dafne Tenorio

Al iniciar el ciclo escolar es altamente probable que empieces a notar que tu hijo tendrá asignaturas relacionadas con sus habilidades digitales más allá de la clase de computación. Una de esas asignaturas o simplemente uno de los temas a cubrir será “civismo digital”.

Y puede también que en este momento empiecen a pasar por tu mente ideas como “si no entiendo nada de esto, ¿cómo voy a supervisar las tareas de la asignatura?” No te preocupes, esto es nuevo para todos, aprovecha la oportunidad para aprender de la mano de tus hijos.

Entonces ¿qué es exactamente el civismo digital? Traslada todas esas reglas de interacción social a la comunicación digital. Así de sencillo. Lo que no se vale frente a frente, no se vale a través de cualquier tipo de comunicación digital. El civismo digital es precisamente ese conjunto de reglas que rigen la convivencia que entablamos con otros humanos, no siempre identificados, con los que entablamos comunicación a través de medios digitales.

¿Cuál es la forma correcta de conducirte en la colectividad? ¿Qué actividades sociales desarrollaste durante tu vida que te permitieron convivir correctamente con tus semejantes? Las mismas reglas que aprendiste para conducirte en colectividad desde que eras niño y todas esas habilidades sociales que fuiste desarrollando son exactamente las mismas que aplican a la colectividad digital, por ello la regla nodal del civismo digital es: No hagas a través de la pantalla aquello que no te atreverías o no considerarías correcto hacer frente a frente o en colectividad.

Algunos educadores han cometido el error de argumentar que el civismo digital se trata de un conjunto de regulaciones que aplican específicamente al Internet. Nada más lejos de la realidad. Aquí hay un factor fundamental para la comprensión del civismo digital: el Internet no es un lugar, el Internet es un medio. Si esto aún te suena muy académico te la pongo más sencilla: la televisión no es un lugar, es un medio a través del cual se transmiten contenidos, los mismo pasa con Internet, es un medio a través del cual circula contenidos.

Por ello cuando escuches sobre “civismo digital” podemos decir que casi todos tenemos algún nivel de expertise en el tema. Las interacciones sociales son las mismas, el escenario es distinto, que no te asuste, que te ocupe.

Como adulto responsable de la formación de tus hijos a lo largo de tu vida has desarrollado habilidades sociales y de convivencia que te confieren un cierto nivel de experiencia en convivencia humana, solo traslada estas habilidades al ámbito digital y verás como ya posees un cierto nivel de experiencia en civismo digital.

Espero tus comentarios en @dafnetenorio y recuerda que en la formación de tus hijos estás haciendo lo absolutamente mejor con los recursos que tienes, acrecienta esos recursos, en la red hay muchos de los que echar mano.


Dafne Tenorio
Publicista para instituciones educativas y sin fines de lucro. Columnista en radio, televisión y medios impresos en temas de educación, formación y civismo digital.



Arte con valor significativo

Xavier J. Marín

Durante toda tu vida has escuchado la palabra “arte” en diferentes lugares y proveniente de varias personas, al escuchar esa palabra de cuatro letras inmediatamente se proyecta en la cabeza obras realizadas por artistas famosos como Pablo Picasso, Leonardo Da Vinci, Diego Rivera, entre muchos otros. En letras de la Real Academia Española, arte; “es una manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”.

Arte es una palabra bastante corta para englobar su significado, puesto que dejando a un lado la definición oficial, se puede escuchar las voces de todas las personas invadidas por aquello llamado inspiración, gritando al viento su propia definición. En concuerdo con la Real Academia, efectivamente “arte” es una manifestación de la actividad humana, pero ¿por qué limitar el significado que encierran estas cuatro letras solo en recursos plásticos, lingüísticos y sonoros?

Cada persona en el mundo tiene su propia definición de arte, expresándola a su forma y método, a palabras de un gran sabio “El arte es la expresión de los más profundos sentimientos por el camino más sencillo”, Albert Einstein tiene toda la razón, para lograr algo artísticamente hermoso, lo único que se necesita es escuchar a tus sentimientos, porque hasta la rabieta más absurda, con la ayuda del arte, se puede convertir en algo tan bello como una obra de teatro, una muestra de danza, un cuento, una película o el método que sea de su preferencia. Sólo es cuestión de inhalar inspiración y crear tu propia definición artística, Leonardo da Vinci dijo un día; “La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte”.

Seguir tu instinto y soltar el razonamiento, es lo ideal para llegar a tu método artístico, al conseguir el método conviértete ese nombre ambiguo, en un adjetivo calificativo positivo tanto para ti como para el mundo. De esta manera los demás logren apreciar el valor significativo de tu expresión, y muestres que arte es una voz que grita hablada con el corazón para poder vislumbrar y resonar en el corazón de otras personas, y así puedan observar la manera en la que otro artista ve el mundo.


Xavier J. Marín
Estudiante de la carrera de Comunicación interesado en medios de comunicación, publicidad y radio. Siempre siendo fiel a su esencia y creyente que el amor como el arte siempre debe ser libre.



¡Todos somos africanos!

Juan Manuel Ramírez Reyes

¿Adán y Eva usaban rastas?¿Eran negros? Se que de golpe te puede caer esta pregunta, pero no quiero partir desde este punto, y con el fin de entender la importancia de lo que se pueda contestar o crear con estas preguntas. ¡Yo creo que definitivamente si! Eran negros, pero a lo largo de la historia el racismo nos invita a tomar un té de olvido con dos cucharadas de amnesia, nos ciega el hecho de estar de frente con nuestro origen y entender porque todos venimos del mismo lugar. Nuestros parientes más lejanos fueron nacidos de estas tierras, [África] abuelos emigrantes que se dejaron a la manos del sol el cual se encargó de darles las diferentes tonalidades de piel y dejar una amplia bandeja de colores para el ser humano. Entonces ¿Por qué razón el humano de piel oscura a sido peor tratado y peor vivido por toda la historia contada? Pareciera que está condenado por nacimiento a ser degradado y esclavizado por el hombre blanco, amarillo, azul o rojo.

¿Sangre blanca o sangre negra? En 1942 en los Estados Unidos Mexicanos se prohibió la mezcla en trasfusiones de sangres, no era permitido por ningún medio mezclarlas obviamente para bien de la blanca, aunque ya no como decreto pero miles de seres humanos siguen este patrón en nuestros días. La maquina esclavista que traga oro sigue viva lamentablemente, pero no es oro amarillo, es oro de color negro.

Si desconocemos nuestra historia estamos condenados a nunca saber y entender de donde venimos, el entender que si Adán y Eva eran africanos o por consecuencia de piel negra es darnos la oportunidad de abrirnos a nuestro verdadero origen y hacer un lado el mal que provoca que nos distingamos por el color de piel, si tendríamos que culpar a alguien de esta maravillosa diversidad de colores en la piel, el único y responsable culpable es el sol.

Todos hasta el más blanco resplandeciente y amarillo ser humano es africano, entonces porque razón si todos venimos del mismo sitio no podemos entender que somos iguales, que lo único que se nos otorgó es una variedad de tonalidades en la piel para darle color y diversión a la vida, los colores en la piel no sirven para clasificarnos y mucho menos para darnos jerarquías, los colores en la piel no deberían ser motivo de desigualdad, esclavitud, hambre o enfermedad. No debemos condenar a quien por cuestiones naturales es oscuro o blanco de piel, tenemos el estereotipo de humano bien clavado en la mente, el hombre blanco domina y el hombre de color esclaviza en cualquier nivel.

En nuestra historia inicial en donde importaba ser cazador y no ser cazado, ser boca y no ser bocado, ellos fueron los soldados sin armas, los guerreros sin garras que dieron camino a la supervivencia, gracias a esta raza hoy debemos que somos algo y no le damos el crédito que se merecen. Gracias a esta raza de pómulos gruesos, labios enormes y ojos deslumbrantes, somos habitantes de estas tierras, pero hasta a la muerte que es lo más trágico que tenemos, le hemos dado su color, la ejemplificamos de color negro cuando en realidad la muerte debe ser de color blanco, pues es el verdadero color de lo único que queda cuando partimos, los huesos.

Somos ojos que no quieren ver la importancia y valor que tiene este color brillante de piel, hoy en África sus habitantes viven día a día la lucha incesante contra los estereotipos empedernidos del occidente y los hacen de la mejor forma a través de la música. Nigeria, Sudáfrica, Ghana son de los lugares en donde la expresión musical se convierte en herramienta de los derechos de la gente, se convierte en un escudo que protege las raíces y pensamientos de los africanos. Encontraron en las letras de sus canciones la mejor forma de manifestarse en contra del imperialismo occidental.

Destacados músicos de estos lados del mundo gritan y expresan sus derechos y necesidades como raza negra, Youssou N Dour de Senegal, Nneka nigeriana, Hugh Masekela de Sudáfrica son algunos de los principales de la raza negra.

Las estrellas deberían de ser negras las maravillas deberían de ser de color oscuro, ahora cada vez que en tu dúa común por la calle encuentres una estrella negra andando en el camino, recuerda que a esta raza le debemos mucho, somos totalmente y absolutamente iguales, ni mejores ni peores y que ellos y ellas representan el inicio de todo, porque absolutamente todos somos africanos.


José Manuel Ramírez Reyes
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, por parte de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, colaborador de suplemento “Ser Universitario Periódico Síntesis” y Diseñador Editorial de Playboy México.

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Nosotros los jueces

Diana Laura Becerra Romero

Alguna vez, ¿te imaginaste a ti mismo como un juez?, de los que acostumbramos a ver en series o películas, esos que escuchan ambas partes de un problema y buscan la solución más justa; quizá no, pero en fin, no todos tenemos la capacidad de juzgar de esa manera.

Nosotros somos seres que están diseñados para vivir en comunidad, es raro encontrar humanos que vivan apartados del resto puesto que lo social es fundamental en nuestras vidas. No obstante habiendo tantos de nosotros en el mundo, podemos observar que no todo es paz ni armonía.

Claramente si estuviéramos solos contra el mundo no tendríamos juicios que emitir de nuestros semejantes, pero es por ello que crecemos en comunidad, y claro nuestra comunidad de jueces, porque a pesar de que la gran mayoría no tiene la capacidad de discernir adecuadamente, escuchar y actuar en ese orden o algunas más cualidades que se necesitan, todos y cada uno de nosotros emitimos juicios.

Bien, los juicios que creamos de las cosas y personas que comparten un mismo entorno con nosotros, se vuelven parte de la vida, ya que no podemos pasar un día sin juzgar, y claro no siempre con respecto a acciones, también cuenta la actitud, la vestimenta, las características anatómicas, fisiológicas, en fin, juzgar es una de las pocas acciones en las que vemos a un ser humano de manera integral y holística.

Todos queremos ser jueces en determinado momento y creemos que con nuestro juicio, las cosas van a ser diferentes, más el error de que solo se nos da por hablar, compartirlo con unos cuantos, tomando jamás una verdadera decisión que nos permita actuar en pro de las circunstancias.

Cada uno de nosotros, conoce los juicios que solemos hacer, todo el tiempo, todos los días, y aún sabiendo que por más que juzguemos algo o a alguien, las cosas no van a cambiar sin una acción de impacto. Seguimos haciéndolo, quizá solo por costumbre o porque emitir juicios de algo que no conocemos nos hace sentir más seguros en nuestro entorno controlado.

Sin embargo sabemos también que el juzgar sin conocer la totalidad de los hechos es algo inadecuado, y bueno es jamás nos detiene al momento de hablar de algo o de alguien.

Ahora bien, en una sociedad como la que tenemos hoy en día es muy común juzgar entre profesiones y/o ocupaciones, los estudiantes juzgan a los trabajadores, los trabajadores a sus superiores, sus superiores a los políticos, y bien se crea un ciclo en el cual todos somos juzgados y en el cual todos estamos contra todos.

Con esta presión social, las personas suelen encontrar sentimientos que se relacionan de sobremanera con las opiniones que los demás tienen de su persona, si son juicios buenos, se enaltecen, si son malos los deprimen, y quienes los emiten, solo los dejan pasar para poder seguir juzgando a alguien u otra acción más.

Seamos precavidos con las frases que salen de nuestros labios, de nuestros dedos, de nuestro rostro, nunca sabemos que es lo que las demás personas pasan ni porque toman las decisiones que toman, y si lo sabemos debemos ser más consientes al respecto, juzgar es algo que todos hacemos pero no por eso significa que lo hagamos bien.

Seamos congruentes y actuemos de la mejor manera, de la forma en que nos gustaría ser tratados, juzguemos como es debido, conociendo todos los hechos y buscando soluciones, y si no estamos dispuestos a esto, entonces solo abstengámonos al respecto.


Diana Laura Becerra Romero
Estudiante de Enfermería con habilidades en la vida laborar. Amante del servicio a los demás, la naturaleza y los animales. “No esperes nada de nadie, solo te llevará a enorgullecerte o decepcionarte de algo que no hiciste”.

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¿Para qué sirve la utopía?

José Manuel Ramírez Reyes

¿Qué tal si nos desintoxicamos? Y nos dejamos llevar por una mente puta y libre que nos brinde la oportunidad de crear una visión distinta a la realidad, ¿Qué tal si deliramos un poco?. No sé que tan importante pueda resultar pero con el único fin de poder alcanzar lo imposible o de imaginar lo imaginable… bueno dejen les comento que mientras escribo, me acompaño por una pieza musical titulada Daydreaming de Radiohead, con el objetivo de medicar la mente, como tomarse la pastilla y dejarse llevar por el efecto.

Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Lo primero que me nace en la mente es lo escrito por Tomás Moro, esa utopía salpicada de negatividad que asemeja a lo irrealizable, que raya en la perfección, la que puede provocarnos que nos detengamos en el camino falto de ilusiones o sueños. Dicen que; “los soñadores jamás deben de aprender” siempre deben de equivocarse para no dejar de avanzar, esta manera de interpretación nos puede dejar barreras en el camino que nunca podremos tirar, pues se convierte desde el punto de partida en algo que es imposible de obtener, se transforma en una hermana de la perfección, por esta razón, podemos terminar por aprender obteniendo experiencia que nos limitará en todos los sentidos a poder soñar.

¿Para qué sirve? Pero me concentraré o contaminaré con la primera idea de dicha palabra, seguro me estoy metiendo en un lio, pero lo insistiré a mi mente que se abra a la oportunidad de la infamia, se deje llevar por lo absurdo, existe una línea paralela a esta razón de la utopía. En lo particular, esta fantástica opinión o respuesta sobre la utopía es mencionada por el director de cine argentino Fernando Birri, dicha interpretación es contada por Eduardo Galeano, es una metafórica y poética descripción, nos puede brindar la oportunidad de extendernos a un mundo del que estamos totalmente ajenos y dispersos, nos tiende la hermosa oportunidad al delirio, nos lleva bien apretados de la mano a ese mundo mágico que puede tener la mente.

Fernando Birri refiere que la utopía se encuentra o mejor dicho es parte del horizonte, yace a la distancia… el director comenta que jamás seremos capaces de tenerla, de palparla, de acariciarla, pues entre más te acerques, más se aleja, si te aproximas dos pasos, ella retrocede dos pasos, si caminas diez pasos, ella se aleja los mismo diez pasos, cuanto más la busquemos menos la encontraremos, nos ofrece un cuaderno de mil hojas lleno de oportunidades, nos alista para soñar o delirar. Creo que estoy entendiendo para qué me puede servir la utopía de Fernando Birri, para dar paso a paso firme, fuerte hasta el horizonte y tener millones de vertientes listas para mi. Creo que estoy entendiendo que nunca llegaré al final, disfrutando del largo camino que se me puede presentar. Entonces la utopía de Fernando Birri sirve para eso, para caminar delirando y con la mente sana y libre de todo.

Nuestra mente debe ser como el agua, siempre tener la habilidad de entrar y salir de cualquier rendija que se le presente, debe tener la fuerza suficiente para abrir caminos para jamás detenerse y seguir siempre avanzando. Escaparse por cualquier oportunidad que se le presente, jamás dejar de caminar, una mente flexible y a la vez fuerte.

Tenemos el derecho a soñar el derecho al delirio que deberían de convertirse en obligaciones naturales del ser humano.


José Manuel Ramírez Reyes
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, por parte de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, colaborador de suplemento “Ser Universitario Periódico Síntesis” y Diseñador Editorial de Playboy México.

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Recrea: Residencia de Creatividad

Andrea Carmona Hernández

Una bodega amplia, tres mesas grandes, una sala, unas cuantas sillas, un armario lleno de pinturas, doce jóvenes trabajando; llevan mandiles blancos, bueno, no tan blancos ya que se nota que llevan tiempo trabajando. Son pintores del Taller de Arte Terapia guiado por Lulú Gil y Anabel Hekimian. Saludan con entusiasmo, muestran sus obras y quieren platicar con las visitas. Tienen autismo, síndrome de down, ceguera, entre otros tipos de discapacidad física o intelectual.

Anabel y Lulú son artistas plásticas egresadas de la Universidad de las Américas Puebla. Lulú estudió Arte Terapia en España, ha ganado distintas becas y premios, y ahora se dedica a la promoción del arte para personas con discapacidad. Este proyecto empezó hace cuatro años en la UDLAP, hoy ocupan un espacio independiente con carias exposiciones como experiencia.

El Arte Terapia, es una disciplina que reúne la expresión artística con el tratamiento psicológico. Sin embargo en Recrea, lo más importante es la expresión artística, los alumnos reciben entrenamiento profesional. Pintar los hace sentir felices, con contaron y se nota; conviven alegres.

Recrea aspira a convertirse en una residencia de creatividad, un lugar donde los artistas pueden vivir en comunidad, como ilustra su logo diseñado por uno de los participantes; una casa llena de colores. Las clases se imparten los viernes de 16:00 a 19:00 horas en la Calle Colorines No. 8 Colonia Zapata en Tlaxcalancingo, Puebla.


Andrea Carmona Hernández
Bailarina, coreógrafa y gestora cultural. Directora artística del Ballet Incluyente, una plataforma de inclusión a través de las artes escénicas, que imparte un taller coreográfico para personas con discapacidad en el Complejo Cultural de San Pedro Cholula.

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El silencio cómodo

Alejandro Benjamín Rodríguez

La conducta humana está limitada a ciertos criterios de comportamiento, la mayoría de las constituciones, leyes y normas están enfocadas a restringir al ciudadano a no hacer ciertos actos que se consideran ilícitos, pero hay una vertiente que no está limitada, la libertad de expresión y pensamiento. Tenemos la enorme garantía de poder decir, expresarnos y opinar lo que queramos pero aún así muchos de nosotros no nos sentimos libres al alzar la voz, pero realmente no es por cuestión política ni legal, sino un fenómeno dado por la represión social.

El silencio que nosotros mismos generamos se debe a la percepción de falta de audiencia, creer que nadie nos escuchará, que nuestro mensaje es poco relevante o nada original. Dicho ejemplo me recordó a una frase que dijo George Orwell; “La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír”, es cierto que si a tu público no le gusta lo que estás diciendo no tienen la obligación de escucharte o seguirte, pero también es cierto que no a todos les puedes agradar. Es inútil comprar nuestro trabajo con los top sellers, top 40, trending topic, most viewed, etc. porque esos contenidos están dedicados a un público amplio y dominante.

Como individuos estamos regidos por varios aspectos sociales que limitan nuestro comportamiento, la opinión pública es una de ellas. Cuando una persona actual opina de una manera que no está predeterminada por la sociedad, esta es reprimida porque su comportamiento no es aceptable y no pertenece a los sistemas de conducta de la mayoría. Como consecuencia la persona que atentó con el orden común de las cosas es aislado de la sociedad, ese es el principal miedo de las personas al momento de querer opinar o decir algo, tener miedo a perder la posibilidad de seguir conviviendo en comunidad.

El precio de vivir en una sociedad muchas veces es ceder a lo que la mayoría quiera, pero también es cierto que no siempre lo que todos hagan significa que esté bien. Es esperanzador saber que hay comunidades, minorías y pequeños nichos que comparten opiniones alternativas, que se encuentran silenciados o aislados por sus creencias y están buscando personas que compartan sus gustos y aspiraciones para volver a alzar la voz. Si bien, podemos contribuir a empoderar y devolverte su lugar a aquellas personas que han caído en un rotundo silencio a causa de sus opiniones, o esperar a que en cualquier momento seamos minoría y nosotros tengamos que ceder nuestra voz.

A lo largo de los últimos años han existido grupos que han protestado y expresado su inquietud por diversos temas, pero no siempre han sido respaldados por la sociedad porque sus ideas son poco comunes o arriesgadas, pero ¿qué sería de nosotros si nunca hubieran expresado su visión de cómo deberían hacerse las cosas?. Tenemos una gran resistencia al cambio, pero más que nada, tenemos una gran resistencia a callar nuestra propia voz.


Alejandro Benjamín Rodríguez
Estudiante de comunicación en la Universidad de las Américas Puebla, actualmente realiza su servicio social en Rizoma Gestión Cultural.

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Almodóvar o de las estéticas horizontales

Denia Ishtar García Toribio

La manera en la que el mundo se configura en la actualidad responde a una lógica capitalista – patriarcal, que se fundamenta en: la opresión entre clases sociales; la reafirmación del poder, la autoridad y la jerarquía; el binarismo, la heterosexualidad y la monogamia. Esta misma estructuración se replica de múltiples y diversos modos en el ámbito cultura, de manera específica ( y para nuestro interés) en las expresiones artísticas.

En el cine comercial, cobra vida a través de estéticas verticales, que reafirman los estereotipos, que a su vez, responder a los intereses políticos – económicos – culturales antes mencionados. En respuesta al posicionamiento hegemónico, nuevas estéticas horizontales han surgido, posibilitando la creación y reafirmación de realidades con mayor inclusión y diversidad hacia lo diferente. Estas estéticas van más allá de lo normalizado: lo blanco, heterosexual, clase alta, cuerpos delgados, altos, masculinos o femeninos. Abre la posibilidad a la diversidad sexual, corporal, económica y política. Plantea, también, otro tipo de relaciones que sobrepasa lo binario, el poder y las jerarquías, en donde otros modos de ser y estar conviven de manera respetuosa y digna.

El cine de Almodóvar es un ejemplo de artistas que crean estéticas alternativas, desde una propuesta descentrada y horizontal.

En su film Todo sobre mi madre (1998), Almodóvar realiza una crítica a los mandatos culturales aceptados y vividos en la actualidad, visibilizando y subvirtiendo estos mismos valores que comúnmente son ignorados y despreciados por la sociedad, para reivindicarlos y darles lugar en una trama que gira en torno a las mujeres, quienes son los personajes centrales de la historia.

Almodóvar nos muestra de esta manera, a través de su trabajo estético, una diversidad de modos, ligados a sus gustos y su posicionamiento político, que se ven reflejados en su inclinación y apoyo a las mujeres y a la comunidad LGBTTTI, ambos grupos vulnerabilizados en la configuración patriarcal. Este cineasta, además, es uno de los pioneros en plasmar la complejidad de la vida, yendo más allá de las relaciones dicotómicas establecidas: hombre / mujer, victima / victimario, invitándonos a replantearnos nuestras formas de vivir y relacionarnos, así como a preguntarnos por las concepciones culturales acerca de la sexualidad normativa.


Denia Isthar García Toribio ( Oaxaca de Juárez)
Ensayista y Licenciada en Pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Con intereses en el psicoanálisis, la perspectiva de género, el arte contemporáneo, la educación emocional y la fotografía.


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La fotografía como disciplina artística

Aldo Vicencio

El arte no ha sido y no es ajeno al desarrollo tecnológico de la humanidad. Inmerso en su intimidad más profunda, también hace acopio de las consecuencias que trae consigo un instrumento como lo es la cámara fotográfica. Es difícil situar con precisión, cronológicamente, en qué punto de la historia de la fotografía esta empezó a ser concebida como un medio artístico. A esta noción se le podría ubicar por mera practicidad en la propia aparición de la cámara.

Resulta evidente que desde el mismo origen de la labor fotográfica en siglo XIX, aún dentro del paradigma decimonónico de pretender captar fielmente la realidad, la fotografía empezó a ser entendida por algunos como un elemento fundamental para distorsionar el mundo sensible, y crear expresiones genuinamente artísticas.

Como la pintura o la escultura, la fotografía encarna en sí misma un contexto histórico y social específico. A través de ella se materializa la idea de que el arte es la expresión de su tiempo bajo la mirada del artista, y que es, de acuerdo a algunas posturas estéticas, la pulsión de superar o trastornar lo que llamamos realidad, además de retomar y adecuar elementos previos en la obra.
Rosalind Krauss, a partir de las teorías estéticas de Gillez Deleuze, consideró que la fotografía es una copia falsa de la realidad: En la captación de la realidad intervienen unos elementos ajenos (una película con una determinada sensibilidad, unas lentes, etc.) que hacen de la fotografía un simulacro, que la desvían de la verdad del modelo1 .

Estos elementos no sólo son usados por fotógrafos profesionales, sino también por artistas, a los cuales podemos denominar artistas-fotógrafos. ¿Qué diferencia hay entre un talentoso fotógrafo y un artista-fotógrafo? A pesar de que prácticamente un buen observador podría acusar de pocas diferencias entre ambos, es lícito decir que la diferencia – sutil en ocasiones – es la presencia de un proyecto artístico-ideológico, es decir, una noción muy específica de lo que es la realidad y cómo se debe incidir en ella.

Con esta idea, la fotografía deja de ser rival de la pintura, y se convierte en el instrumento con el cual el artista-fotógrafo deconstruye el mundo. En la actualidad, la cámara fotográfica ha permitido a los artistas visuales usar técnicas y efectos que parecían ser exclusivos de la disciplina pictórica. Así es como hallamos trabajos como el de David Hockney, el cual con su cámara, ha realizado obras con imágenes múltiples que recuerdan a los retratos cubistas de Picasso.

Este ejemplo pone de relieve que en realidad la pintura nunca ha predominado sobre la fotografía y viceversa, e inclusive, en la actualidad ambas se han complementado, generando novedosas técnicas visuales y nuevos discursos del arte.

Podemos decir que el artista-fotógrafo experimenta la excitación de un cazador al acecho, el dedo sobre el disparador, esperando pacientemente el momento exacto del disparo2 . En definitiva, los motivos abstractos del arte también son inercias emotivas, es decir, un conocimiento sensible, cifrado en la imagen que capturó un sujeto específico, un artista. En una fotografía artística, encontramos no sólo un discurso que distorsiona – o inclusive disuelve- la realidad, sino también sostiene la idea de lo que es el mundo, describiéndolo como un entorno susceptible de sentirse e interpretarse a partir de la deconstrucción de sus conceptos básicos y sus elementos visuales más representativos e íntimos.


Aldo Vicencio
Poeta, ensayista y pasante de Licenciatura en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.


1 Guasch, Anna María, El arte último del siglo XX. Del posminimalismo a lo multicultural, Alianza Editorial, España, 2005, pp. 432-433.
2 Gombrich, Ernst H., La historia del arte, Phaidon, China, 2009. Pág. 625.

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Cultura Visual

Jonna Kaasalainen

La cultura está en todas partes. En el arte, las imágenes, la música y las personas. Pero la Cultura Visual se trata acerca de cómo vemos y entendemos las obras que llevan a la contemplación. Así es como tenemos pinturas, dibujos, obras escultóricas, fotografías, videos y la propia arquitectura.

Existen muchas investigaciones y trabajos que intentan definir lo que es la Cultura Visual y de qué manera se representa mejor. No existen respuestas correctas o incorrectas, y es por esto que ahora les compartiré un poco acerca de mi punto de vista respecto a la Cultura Visual.

Considero que a pesar de que en todas las culturas existen obras y trabajos artísticos que casi todo el mundo recuerda, existen también otras no tan populares que quedan marcadas en las mentes de las personas, obras que hablan y se conectan con cada uno de nosotros. Estas imágenes en conjunto conforman la Cultura Visual y cada país tiene su propia perspectiva.

¿Cómo explorar la Cultura Visual a través de la fotografía?

Soy una fotógrafa originaria de Finlandia, un país nórdico en donde mi profesión se complica un poco, ya que en gran parte del año no contamos con los rayos del sol, lo cual afecta la iluminación en las fotografías. Sin embargo considero que la Cultura Visual en mi país es muy importante, reconocemos colores, formas y elementos como propios, y consideramos que nos define como finlandeses, además debo decir que esto es algo que me enorgullece.

Cada vez hay menos ideas nuevas, y nos enfrentamos a un mundo lleno de remakes, en donde únicamente existen puntos de comparación entre las versiones de las obras anteriormente presentadas. Lo que necesitamos son obras nuevas que inviten a la reflexión.

Como fotógrafa, mi misión es hacer que las personas que están al frente de la cámara se sientan bien y relajadas, que aprendan a observarse a sí mismas en formas nuevas y distintas, creando momentos y expresiones inolvidables.

Hoy en día las fotografías se encuentran sumemente alteradas y generalmente el mensaje que transmiten tiene que ver con temas publicitarios o sexuales, lo que provoca que las persnas se sientan cada vez más incomodas consigo mismas, y esto no tiene que ver con la Cultura Visual.

Nuestra cultura necesita cambiar de enfoque, resaltar no lo perfecto sino lo natural, hacer que las personas confíen en sí mismas y rechacen ser la versión perfecta, más bien hago una invitación a que busquemos ser nuestra mejor versión.


Jonna Kaasalainen
Fotógrafa finlandesa. Directora de Joka Photography.