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¿Para qué sirve la utopía?

José Manuel Ramírez Reyes

¿Qué tal si nos desintoxicamos? Y nos dejamos llevar por una mente puta y libre que nos brinde la oportunidad de crear una visión distinta a la realidad, ¿Qué tal si deliramos un poco?. No sé que tan importante pueda resultar pero con el único fin de poder alcanzar lo imposible o de imaginar lo imaginable… bueno dejen les comento que mientras escribo, me acompaño por una pieza musical titulada Daydreaming de Radiohead, con el objetivo de medicar la mente, como tomarse la pastilla y dejarse llevar por el efecto.

Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Lo primero que me nace en la mente es lo escrito por Tomás Moro, esa utopía salpicada de negatividad que asemeja a lo irrealizable, que raya en la perfección, la que puede provocarnos que nos detengamos en el camino falto de ilusiones o sueños. Dicen que; “los soñadores jamás deben de aprender” siempre deben de equivocarse para no dejar de avanzar, esta manera de interpretación nos puede dejar barreras en el camino que nunca podremos tirar, pues se convierte desde el punto de partida en algo que es imposible de obtener, se transforma en una hermana de la perfección, por esta razón, podemos terminar por aprender obteniendo experiencia que nos limitará en todos los sentidos a poder soñar.

¿Para qué sirve? Pero me concentraré o contaminaré con la primera idea de dicha palabra, seguro me estoy metiendo en un lio, pero lo insistiré a mi mente que se abra a la oportunidad de la infamia, se deje llevar por lo absurdo, existe una línea paralela a esta razón de la utopía. En lo particular, esta fantástica opinión o respuesta sobre la utopía es mencionada por el director de cine argentino Fernando Birri, dicha interpretación es contada por Eduardo Galeano, es una metafórica y poética descripción, nos puede brindar la oportunidad de extendernos a un mundo del que estamos totalmente ajenos y dispersos, nos tiende la hermosa oportunidad al delirio, nos lleva bien apretados de la mano a ese mundo mágico que puede tener la mente.

Fernando Birri refiere que la utopía se encuentra o mejor dicho es parte del horizonte, yace a la distancia… el director comenta que jamás seremos capaces de tenerla, de palparla, de acariciarla, pues entre más te acerques, más se aleja, si te aproximas dos pasos, ella retrocede dos pasos, si caminas diez pasos, ella se aleja los mismo diez pasos, cuanto más la busquemos menos la encontraremos, nos ofrece un cuaderno de mil hojas lleno de oportunidades, nos alista para soñar o delirar. Creo que estoy entendiendo para qué me puede servir la utopía de Fernando Birri, para dar paso a paso firme, fuerte hasta el horizonte y tener millones de vertientes listas para mi. Creo que estoy entendiendo que nunca llegaré al final, disfrutando del largo camino que se me puede presentar. Entonces la utopía de Fernando Birri sirve para eso, para caminar delirando y con la mente sana y libre de todo.

Nuestra mente debe ser como el agua, siempre tener la habilidad de entrar y salir de cualquier rendija que se le presente, debe tener la fuerza suficiente para abrir caminos para jamás detenerse y seguir siempre avanzando. Escaparse por cualquier oportunidad que se le presente, jamás dejar de caminar, una mente flexible y a la vez fuerte.

Tenemos el derecho a soñar el derecho al delirio que deberían de convertirse en obligaciones naturales del ser humano.


José Manuel Ramírez Reyes
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, por parte de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, colaborador de suplemento “Ser Universitario Periódico Síntesis” y Diseñador Editorial de Playboy México.

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