¡Todos somos africanos!

Juan Manuel Ramírez Reyes

¿Adán y Eva usaban rastas?¿Eran negros? Se que de golpe te puede caer esta pregunta, pero no quiero partir desde este punto, y con el fin de entender la importancia de lo que se pueda contestar o crear con estas preguntas. ¡Yo creo que definitivamente si! Eran negros, pero a lo largo de la historia el racismo nos invita a tomar un té de olvido con dos cucharadas de amnesia, nos ciega el hecho de estar de frente con nuestro origen y entender porque todos venimos del mismo lugar. Nuestros parientes más lejanos fueron nacidos de estas tierras, [África] abuelos emigrantes que se dejaron a la manos del sol el cual se encargó de darles las diferentes tonalidades de piel y dejar una amplia bandeja de colores para el ser humano. Entonces ¿Por qué razón el humano de piel oscura a sido peor tratado y peor vivido por toda la historia contada? Pareciera que está condenado por nacimiento a ser degradado y esclavizado por el hombre blanco, amarillo, azul o rojo.

¿Sangre blanca o sangre negra? En 1942 en los Estados Unidos Mexicanos se prohibió la mezcla en trasfusiones de sangres, no era permitido por ningún medio mezclarlas obviamente para bien de la blanca, aunque ya no como decreto pero miles de seres humanos siguen este patrón en nuestros días. La maquina esclavista que traga oro sigue viva lamentablemente, pero no es oro amarillo, es oro de color negro.

Si desconocemos nuestra historia estamos condenados a nunca saber y entender de donde venimos, el entender que si Adán y Eva eran africanos o por consecuencia de piel negra es darnos la oportunidad de abrirnos a nuestro verdadero origen y hacer un lado el mal que provoca que nos distingamos por el color de piel, si tendríamos que culpar a alguien de esta maravillosa diversidad de colores en la piel, el único y responsable culpable es el sol.

Todos hasta el más blanco resplandeciente y amarillo ser humano es africano, entonces porque razón si todos venimos del mismo sitio no podemos entender que somos iguales, que lo único que se nos otorgó es una variedad de tonalidades en la piel para darle color y diversión a la vida, los colores en la piel no sirven para clasificarnos y mucho menos para darnos jerarquías, los colores en la piel no deberían ser motivo de desigualdad, esclavitud, hambre o enfermedad. No debemos condenar a quien por cuestiones naturales es oscuro o blanco de piel, tenemos el estereotipo de humano bien clavado en la mente, el hombre blanco domina y el hombre de color esclaviza en cualquier nivel.

En nuestra historia inicial en donde importaba ser cazador y no ser cazado, ser boca y no ser bocado, ellos fueron los soldados sin armas, los guerreros sin garras que dieron camino a la supervivencia, gracias a esta raza hoy debemos que somos algo y no le damos el crédito que se merecen. Gracias a esta raza de pómulos gruesos, labios enormes y ojos deslumbrantes, somos habitantes de estas tierras, pero hasta a la muerte que es lo más trágico que tenemos, le hemos dado su color, la ejemplificamos de color negro cuando en realidad la muerte debe ser de color blanco, pues es el verdadero color de lo único que queda cuando partimos, los huesos.

Somos ojos que no quieren ver la importancia y valor que tiene este color brillante de piel, hoy en África sus habitantes viven día a día la lucha incesante contra los estereotipos empedernidos del occidente y los hacen de la mejor forma a través de la música. Nigeria, Sudáfrica, Ghana son de los lugares en donde la expresión musical se convierte en herramienta de los derechos de la gente, se convierte en un escudo que protege las raíces y pensamientos de los africanos. Encontraron en las letras de sus canciones la mejor forma de manifestarse en contra del imperialismo occidental.

Destacados músicos de estos lados del mundo gritan y expresan sus derechos y necesidades como raza negra, Youssou N Dour de Senegal, Nneka nigeriana, Hugh Masekela de Sudáfrica son algunos de los principales de la raza negra.

Las estrellas deberían de ser negras las maravillas deberían de ser de color oscuro, ahora cada vez que en tu dúa común por la calle encuentres una estrella negra andando en el camino, recuerda que a esta raza le debemos mucho, somos totalmente y absolutamente iguales, ni mejores ni peores y que ellos y ellas representan el inicio de todo, porque absolutamente todos somos africanos.


José Manuel Ramírez Reyes
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, por parte de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, colaborador de suplemento “Ser Universitario Periódico Síntesis” y Diseñador Editorial de Playboy México.

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